
Pictogramas para imprimir: 41 tarjetas visuales gratuitas
Los pictogramas pueden ayudar a anticipar una actividad, ofrecer opciones o apoyar una petición. Pero colocar muchas tarjetas en una pared no basta: para que resulten útiles, el niño debe poder distinguirlas y encontrar una relación clara entre cada imagen y lo que ocurre después.
Hemos preparado un PDF gratuito con 41 tarjetas visuales realistas para imprimir y recortar. Incluye objetos e imágenes relacionados con rutinas de higiene, comida, ropa, lugares y emociones.
Muchas familias utilizan la palabra “pictogramas” como nombre general para este tipo de apoyo visual. En esta edición hemos optado por imágenes realistas de una misma colección, con fondos limpios y un tratamiento homogéneo, para facilitar su discriminación.
Puedes utilizarlas libremente en casa, en el aula o en una actividad de apoyo. No se pueden revender. Las imágenes proceden de la biblioteca de Interlaza y cuentan con licencia comercial.
Qué contiene el PDF
Cada tarjeta mide aproximadamente 9 × 9 centímetros e incluye una imagen y una palabra escrita en letra grande. El documento está preparado en tamaño A4 y contiene:
- rutinas de higiene y vestido;
- comida y bebida;
- objetos cotidianos;
- lugares frecuentes;
- tres emociones básicas.
Puedes imprimirlo en papel grueso o plastificar las tarjetas si van a utilizarse con frecuencia. No es necesario empezar con las 41.
Cómo empezar a utilizar los pictogramas
1. Selecciona unas pocas tarjetas
Empieza con tres, cuatro o cinco imágenes relacionadas con cosas que el niño ya reconoce o que tienen valor en su vida cotidiana: agua, un alimento preferido, el baño o una actividad habitual.
Presentar demasiadas opciones al principio puede dificultar la discriminación. Cuando las primeras tarjetas se utilicen con claridad, puedes incorporar otras de forma gradual.
2. Haz que cada imagen tenga una consecuencia clara
Si el niño utiliza la tarjeta del agua para pedir, ofrécele agua. Si muestras la tarjeta del baño para anticipar una rutina, id al baño después. La relación entre imagen y actividad debe ser sencilla, inmediata y consistente, especialmente durante las primeras experiencias.
Una tarjeta no adquiere significado solo por estar visible. Lo adquiere mediante usos repetidos en situaciones comprensibles.
3. Coloca las tarjetas donde se necesitan
Las imágenes de higiene pueden estar en el baño; las de comida, cerca de la cocina o de la mesa. También puedes guardar algunas en una pequeña carpeta o un llavero para llevarlas a otros lugares.
Cuantos menos pasos sean necesarios para encontrar una tarjeta, más fácil será utilizarla en el momento adecuado.
4. Elige entre dibujos y fotografías según el niño
No existe un formato universalmente más fácil. Una fotografía de la taza que se usa en casa puede resultar muy concreta; un dibujo permite representar la misma idea en situaciones diferentes.
Observa qué imágenes distingue mejor el niño. Si las fotografías de objetos familiares funcionan mejor, pueden ser un buen punto de partida. Más adelante se pueden introducir dibujos y otras representaciones. En esta guía sobre pictogramas, fotografías y apoyos visuales explicamos con más detalle cómo elegir.
5. Modela su uso sin convertirlo en un examen
Los adultos también pueden señalar o entregar la tarjeta mientras nombran lo que va a ocurrir. El objetivo inicial no es comprobar si el niño “acierta”, sino hacer comprensible para qué sirve el apoyo visual.
Si se está utilizando un sistema formal de comunicación aumentativa o alternativa, conviene coordinar estas tarjetas con el equipo que acompaña la comunicación del niño. Un conjunto de pictogramas descargables no sustituye una evaluación individual ni constituye por sí mismo un programa como PECS. Si quieres conocer ese sistema, puedes consultar la introducción básica a PECS de Katya Hazelden.
¿Los pictogramas pueden retrasar el habla?
La evidencia disponible no indica que la comunicación aumentativa y alternativa impida el desarrollo del habla. Una revisión sistemática de 2008 observó que la mayoría de los estudios incluidos registraban aumentos de la producción oral, aunque generalmente modestos. Una revisión posterior, publicada en 2021, llegó a una conclusión compatible: la comunicación aumentativa se asoció con mejoras del habla, pero siguió siendo una vía de comunicación importante.
Esto no significa que los pictogramas hagan hablar a todos los niños. Significa que no es necesario retirar una forma útil de comunicación por miedo a que, por sí sola, frene el habla. Las expectativas y el apoyo deben adaptarse a cada persona.
Descargar los pictogramas
Antes de imprimir todas las páginas, elige las primeras tarjetas que vas a utilizar y decide en qué lugar estarán disponibles. Un conjunto pequeño y comprensible suele ser un comienzo más práctico que un panel completo.
Referencias
- Schlosser, R. W. y Wendt, O. (2008). Effects of augmentative and alternative communication intervention on speech production in children with autism: a systematic review. American Journal of Speech-Language Pathology, 17(3), 212–230.
- White, E. N. et al. (2021). Augmentative and Alternative Communication and Speech Production for Individuals with ASD: A Systematic Review. Journal of Autism and Developmental Disorders, 51(11), 4199–4212.
Última revisión: 29 de agosto de 2026.